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Jorje I. Zalles, Decanato de Artes Liberales, Universidad San Francisco de Quito (jizalles@usfq.edu.ec)

 

Las ciencias naturales pueden parecer áridas y distantes para los no iniciados … impenetrables en su ropaje técnico y saturación matemática, excesivamente teóricas.  Muchos que de otra manera están bien informados ven al quehacer científico y sus resultados como divorciados de la cotidianidad.  He aquí uno de los grandes desafíos que enfrenta la educación en artes liberales moderna.  ¿Cómo transmitir la transcendental pertinencia que tiene esta dimensión del conocimiento, aquello que entendemos de la realidad física, a un público joven cada vez más acostumbrado a la inmediatez y habituado a la desinformación?  La chispa de curiosidad científica se sofoca fácilmente cuando niños y una vez extinguida es difícil de reavivar.

A través de su Decanato de Artes Liberales, la Universidad San Francisco de Quito (USFQ) asume este reto con la oferta de un seminario socrático denominado Cosmos, que todo estudiante entrante debe tomar en su primer año de estudios.  Cosmos es una introducción al campo de las ciencias naturales: “un curso SOBRE ciencia, no DE ciencia,” en palabras de Alexis Hidrobo, coordinador saliente de la materia.  Se trata de una exploración del modo de pensar científico, de cómo descubre el ser humano acerca de su entorno, más que de la minucia conceptual asociada a nuestras explicaciones del Universo.

Aunque ciertamente se cubre mucho material especializado, el verdadero propósito del curso es generar asombro, cultivar la curiosidad mediante una inspección dirigida de los fenómenos naturales que dan forma a nuestra vida.  Parte de ese cometido es mantener una orientación hacia las artes liberales, lo cual no siempre es fácil, dada la singular perspectiva que demanda el estudio de las ciencias naturales.  ¿De qué forma se pueden integrar otras maneras de entender el mundo a una explicación técnica del funcionamiento de la naturaleza?  En las clases de Cosmos tanto profesores como alumnos sondean las innumerables conexiones entre la ciencia y todo lo demás.

Al respecto, es afortunado para los educadores en artes liberales que un extremadamente valioso recurso didáctico se encuentre tan cercano y accesible.  Se trata de un paisaje sensorial repleto de oportunidades para la integración de conocimientos científicos y otras áreas del saber, un lienzo pintado con la historia del ser humano y los resultados del Big Bang, cuya lectura solo requiere guía apropiada y voluntad:  el cielo nocturno.  Aunque para encontrarlo solo hay que mirar hacia arriba una vez caído el sol, el desafío es poder aprovechar esta vibrante manifestación de la naturaleza en el salón de clase, convertirlo en instrumento educativo que no depende de horarios extremos, visitas al aire libre o las vicisitudes del clima.

En agosto de 2025 la USFQ inauguró su Aula Cosmos, un innovador espacio académico dedicado a la enseñanza de las ciencias naturales con enfoque en artes liberales.  Intencionadamente equipada y decorada, el Aula Cosmos es un entorno diseñado para facilitar la exploración del mundo natural.   En anaqueles de vidrio, a plena vista y con el propósito de ser fácilmente utilizados, los profesores tienen a disposición materiales demostrativos varios, desde modelos moleculares y del Sistema Solar, hasta equipos de electromagnetismo y óptica.  En las paredes cuelgan imágenes que, además de aportar sensibilidad estética, sirven para subrayar la excepcional contribución que ha tenido el territorio hoy conocido como Ecuador al desarrollo de las ciencias naturales: el Tableau Physique des Andes de Humboldt; el facsímil de una página del diario de Darwin; una reproducción del Cayambe de Frederic Church, insigne pintor romántico estadounidense, cuyos pinceles registraron una visita al Ecuador a mediados del Siglo XIX.

El techo del Aula Cosmos es tal vez su faceta más llamativa.  Ocupando el tumbado entero, en manifestación de la bóveda celeste con todo su potencial pedagógico, el Aula Cosmos despliega una carta estelar en proyección ecuatorial (ver imagen).  La ilustración, correctamente orientada y a escala, representa el cielo nocturno tal como se lo ve desde Quito.  En las paredes aledañas, bordeando el techo, se encuentran estampadas: las coordenadas celestiales en sistema ecuatorial (declinación y ascensión recta); las posiciones y fechas de solsticios y equinoccios; y, los meridianos locales a 8 PM, que indican cuándo se ve qué parte del cielo.

La bóveda celeste del Aula Cosmos resalta elementos astronómicos específicamente elegidos para favorecer discusiones sobre el nexo entre hallazgos científicos y otras maneras de construcción de conocimiento.   Entre estos se encuentran: las 21 estrellas más brillantes; cuatro constelaciones (Orión, Canis Major, Scorpio, Crux); el ecuador celeste y la eclíptica; tres objetos del catálogo Messier (M1 Nébula del Cangrejo, M31 Galaxia Andrómeda, M45 Pléyades); la Vía Láctea con su gran agujero negro central (SgrA*); y, las Nubes de Magallanes.  En base a estos pocos hitos celestes los usuarios del Aula Cosmos pueden examinar la trayectoria entera del descubrimiento científico, visto en perspectiva de tanto las humanidades como las ciencias sociales, empezando en la antigua Babilonia y llegando hasta los más recientes descubrimientos cosmológicos.

El Aula Cosmos inicia su labor en pro de las artes liberales.  Los alumnos que allí se están formando darán el veredicto final sobre su utilidad.  Por lo pronto, sin embargo, el cielo nocturno promete.  Esperamos que mediante su estudio la próxima generación de profesionales sepa encarar de mejor manera los distintos desafíos que enfrentará.